LECCIONES
RECURSOS

4.5. El masaje

El masaje es el conjunto de maniobras, manuales o mecánicas, realizadas siguiendo un protocolo sobre la totalidad o una parte del cuerpo humano. Supone contacto físico entre dos personas.

Se realiza con las manos, pero pueden emplearse también sistemas mecánicos, como cintas vibradoras (masaje de vibración) o chorros de agua (masaje subacuático).

En general, estimulan la función circulatoria y el aporte sanguíneo; producen también sedación y relajación, disminuyendo la tensión y la ansiedad del paciente y aumentando su bienestar. Por lo tanto, los efectos de un masaje repercuten a nivel físico, psíquico y emocional.

Según su finalidad, podemos clasificar los masajes en:

  • Terapéuticos curativos: que se aplican para mejorar lesiones específicas.
  • Higiénico-preventivos: cuya finalidad principal es mejorar el estado de una zona concreta de la piel.
Normas básicas de aplicación
  • Tanto el paciente como el auxiliar de enfermería deben estar colocados en posición cómoda para su adecuada aplicación.
    El masaje no debe ser brusco ni resultar doloroso para el paciente.
  • Debe seguir un ritmo constante, mediante maniobras enlazadas. Suele aplicarse comenzando con maniobras suaves, que van aumentando la presión, para terminar con maniobras suaves de nuevo.
  • El tiempo de duración no es fijo; normalmente oscila entre 5 y 15 minutos por cada segmento a tratar y no debe resultar fatigoso para el paciente.
  • Para aplicar el masaje se emplea una loción, que se extiende en las palmas de las manos de la persona que lo va a realizar después de haberlas frotado varias veces. El frotamiento produce calor y evita la sensación de frío en el paciente.
  • El masaje se realiza cuando no existen contraindicaciones y observando si en la piel hay eritema, erosiones, hematomas u otras lesiones. En estos casos se comunica y anota en la hoja de evolución del paciente.

 4.5.A Tipos de maniobras

  • Acariciamiento (effleurage)
    Se emplean movimientos acariciantes de gran superficie. Manteniendo el contacto de la piel con las palmas de las manos extendidas, se asciende con firmeza y se desciende suavemente, rebasando ampliamente la zona a tratar. Es la técnica con la que suele comenzar y finalizar el masaje.
  • Fricción
    Se emplean movimientos similares a los anteriores, pero sin deslizamiento, con las manos pegadas a la piel, intentando desplazar estas sobre la hipodermis.
    Se aplica en sentido longitudinal sobre los miembros o de forma circular si se trata de regiones planas, como la espalda.
  • Amasamiento (pétrissage)
    Consiste en realizar un pellizco en la piel y los múscu­los, que se aplica progresivamente por toda la zona seleccionada. Esta técnica es estimulante si se hace rápidamente y con una presión firme.
  • Percusión o golpeteo
    Consiste en una sucesión de golpes breves, aplicados con una o ambas manos. Se puede efectuar con la palma de la mano, con el borde cubital o con el puño cerrado. Este masaje es cada vez menos utilizado porque se discute su eficacia.

Estas maniobras suelen utilizarse de forma combinada.

4.5.B Procedimiento: realización de un masaje

Recursos materiales
  • Loción hidratante y biombo.
Protocolo de actuación
  • Lavarse las manos e informar al paciente de lo que se le va a hacer, sugiriéndole que se relaje y respire tranquilo durante el masaje.
  • Colocar un biombo, si es preciso, y al paciente en decúbito prono, con la espalda al descubierto.
  • Frotarse las manos y extender sobre ellas una cantidad de loción para facilitar el desplazamiento sobre la piel del paciente (Figura 4.16a).
  • Colocar las manos extendidas sobre la base de la espalda, a ambos lados de la columna vertebral, y ascender hasta los hombros, ejerciendo una presión suave. Descender (Figura 4.16b). Repetir varias veces, aumentando la presión al ascender.
  • Continuar, sin interrumpir el movimiento, con fricciones en la espalda. Para ello se asciende hasta los hombros y se desciende describiendo movimientos circulares, en los que con una presión firme se intenta desplazar la piel sobre la hipodermis. Repetir varias veces (Figura 4.16c).
  • Realizar después un amasamiento, colocando las dos manos en la misma zona, ascendiendo y descendiendo hasta completar toda la superficie de la espalda.
  • Realizar de nuevo un movimiento de acariciamiento en toda la espalda para finalizar el masaje.
  • Después, retirar los restos de loción y acomodar al paciente. Anotar y comunicar las observaciones.
  • Además de en la espalda, pueden realizarse fricciones sobre las zonas de presión del cuerpo (sobre otra superficie), como codos, rodillas, sacro, talones, etc.
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Masaje – Parte 01

Masaje – Parte 02