Reportajes · Atención Primaria · Enfermería

Cuando todo genera una alerta, ¿qué aviso consigue que nos detengamos?

Redacción Pulso Médico 6 min de lectura
CompartirLinkedInXCorreo
IMG 4351 2 1 scaled

Las alertas clínicas se incorporan para evitar errores, pero su acumulación puede dificultar que se reconozca una advertencia importante. Una intervención de Raquel Barba en Seguridad Clínica 360º abre una pregunta incómoda: quién comprueba que cada aviso merece la atención que exige y quién decide cuándo debe cambiar.

El sistema avisa. ¿Quién revisa al sistema?

Una herramienta diseñada para evitar errores puede acabar dificultando que se reconozca el peligro. Esa es la paradoja de la fatiga de alertas: multiplicar las advertencias no garantiza que la importante reciba más atención.

Al profesional se le exige que lea, valore y responda. Pero hay una responsabilidad anterior que también merece examen: quién decidió que ese mensaje debía aparecer y quién comprueba que sigue siendo útil.

Raquel Barba Martín, responsable del Área Médica y de Seguridad del Hospital Universitario Rey Juan Carlos, planteó este problema durante Seguridad Clínica 360º. Describió una acumulación progresiva: se incorpora una variable, después otra y, finalmente, todos los pacientes pueden tener alguna alerta. Su reflexión invitaba a revisar una respuesta habitual ante el riesgo: seguir añadiendo avisos.

A veces hay que hacer al revés, es qué quito.

Raquel Barba Martín, responsable del Área Médica y de Seguridad del Hospital Universitario Rey Juan Carlos.

Cuando lo importante deja de distinguirse

Barba recordó que las advertencias adoptan formas distintas, desde una señal en un resultado analítico hasta una alarma sonora. Insistió en que deben tener la relevancia suficiente para conseguir que el profesional reconozca aquello que necesita su atención.

La revisión de PSNet sobre fatiga de alertas, actualizada en 2024, describe cómo la exposición excesiva puede reducir la sensibilidad a los avisos. La presencia de mensajes con escasa relevancia clínica agrava el problema: también puede desatenderse una advertencia importante.

Una alarma de monitorización y una ventana de prescripción electrónica requieren respuestas diferentes. No cabe aplicarles automáticamente las mismas soluciones. En ambos casos, sin embargo, importa la relación entre el aviso, el contexto del paciente y la actuación que permite realizar.

En Atención Primaria, esa relación se juega en la pantalla de la consulta. ¿Qué información nueva aporta el mensaje? ¿Llega cuando todavía permite actuar? Son preguntas sobre la calidad de la herramienta, además de sobre la atención de quien la utiliza.

Informar no siempre exige interrumpir

PSNet propone ajustar las alertas a las características del paciente, diferenciar su gravedad y reservar las interrupciones para las de mayor importancia. Un recordatorio puede ser útil sin necesitar una ventana que obligue a detener la tarea.

La decisión va más allá de mantener o eliminar. También puede consistir en precisar cuándo aparece un mensaje, quién lo recibe o dónde se presenta.

Un ejemplo documentado ayuda a entenderlo. En University of Utah Health se revisaron recordatorios de cribado de cáncer de mama, cáncer colorrectal y riesgo de caídas que duplicaban información disponible en otra sección de la historia clínica. Antes de retirarlos, se realizó una evaluación aleatorizada por centros: no se observaron diferencias clínicamente significativas en los indicadores preventivos estudiados.

Aquello respaldó la retirada de esos recordatorios concretos. La información seguía disponible; lo que se evaluaba era la necesidad de repetirla mediante otra advertencia. La experiencia se recoge en un estudio de caso publicado en 2018.

¿Quién decide qué se mantiene?

En esa organización estadounidense, un comité con participación clínica, de calidad y de sistemas de información revisaba tanto nuevas solicitudes como avisos existentes. Recogía la experiencia de los usuarios y analizaba la frecuencia de aparición y las respuestas. Farmacia participaba específicamente en la revisión de alertas de medicación.

Es una experiencia organizativa, no una descripción de cómo funcionan los centros españoles. Su interés reside en hacer visible un proceso: las advertencias se pueden evaluar y sus modificaciones tienen responsables.

La pregunta que deja para nuestros centros es directa: si un profesional detecta un aviso repetitivo o poco útil, ¿existe un camino claro para revisarlo?

El circuito dependerá de cada organización y del sistema utilizado. Pero debería permitir distinguir quién comunica el problema, quién valora su relevancia clínica, quién autoriza el cambio y quién comprueba sus consecuencias. La persona que recibe una alerta necesita conocer ese circuito para que su experiencia pueda contribuir a mejorarla.

Cerrar una ventana no explica lo sucedido

El número de avisos aceptados o descartados ofrece información sobre el uso del sistema, pero deja preguntas abiertas. ¿El profesional descartó el mensaje porque la situación ya estaba valorada? ¿Porque no se ajustaba al paciente? ¿O porque pasó inadvertido un riesgo?

Tampoco basta con contar menos interrupciones después de un cambio. Hace falta preguntarse qué ocurrió con la práctica que se pretendía proteger.

La intervención de Barba sitúa el debate en ese punto: revisar qué se añade y qué se conserva. No contiene una invitación a desactivar alarmas por iniciativa individual, sino una llamada a pensar en su pertinencia.

Cada alerta reclama una parte de la atención del profesional. Esa exigencia necesita una justificación y una revisión. La seguridad también depende de que, cuando aparezca una advertencia decisiva, el sistema haya ayudado a distinguirla.

Fuentes y documentación

  • Seguridad Clínica 360º: página de la jornada. Intervención de Raquel Barba sobre fatiga de alertas, aproximadamente entre los minutos 53 y 55 de la transcripción facilitada.
  • PSNet: Alert Fatigue. Revisión actualizada en 2024.
  • Organización y evaluación del apoyo a la decisión clínica en University of Utah Health. Estudio de caso publicado en 2018.

¿Qué alerta revisarías en tu centro?

¿Hay algún aviso que se repita sin aportar información útil? ¿Sabes a quién proponer su revisión? Cuéntanos qué cambiarías y por qué, sin incluir datos que permitan identificar a pacientes.

Del debate a una atención más segura

Las reflexiones sobre fatiga de alertas, utilidad de la tecnología y responsabilidad en las decisiones dan continuidad al debate de Seguridad Clínica 360º: repensando el error para transformar el sistema. Una jornada organizada por la Fundación FIDYS, en colaboración con el Círculo de la Sanidad, para compartir conocimiento, aprender de los errores e impulsar una cultura de seguridad compartida.

Más en Reportajes

Ver sección
Scroll al inicio
educa-med logo
Resumen de privacidad

Utilizamos cookies propias para garantizar el funcionamiento de la web y cookies de terceros para recabar estadísticas de actividad de los usuarios.
Puedes aprender más sobre qué cookies utilizamos en nuestra Política de Cookies